lunes, 4 de febrero de 2013

El destacado de la semana...

SU MAJESTAD LA MODA
Por Carlos Villafañe (Tic-Tac)

http://www.mykingdomforfashion.es
/2010/12/maravillosos-anos-20.html
   Ya está dicho y sabido que la moda es más fuerte que la muerte y que su imperio es el mismo en los días serenos de la paz o en las horas sangrientas de la guerra. Para la moda no existe el dolor humano ni las desgracias colectivas como esta que ahora inunda de llanto y de sangre la corteza del planeta. Ella es inmutable en sus prerrogativas aunque sea la síntesis de lo frívolo y de lo pasajero.  ¿Que los hombres se matan unos a otros por, por estas o por aquellas causas , por intereses o filosofías? ¿Que el mundo anda hecho una etcétera y una merienda de negros?  ¿ Que en trescientas días mueren doscientos mil europeos? ¿Que el hambre señorea los hogares y pone rictus de desesperanzas en todos los semblantes? ¿Nada importa. La moda sigue su camino imperturbable y glorificada. Los modistos ----grandes tiranos----continúan sacando sus "creaciones" y "sus últimas novedades". Y de la misma guerra saca la novela fabulosas utilidades. Los sombreros femeninos han tomado nombres beligerantes. Tenemos sombreros submarinos, sombreros surle front, les olliées, sombreros Joffre y sombreros  Verdun. Y siguen y seguirán llegando con sus correspondientes nombres alusivos a esta época revuelta y tomultosa del del respetable Género humano.

http://co.fotolog.com/past_fashion/45044412/
     Tiranía vitalicia es está de la moda.  Cambia de forma pero nunca muere. Y ¡ay del que aparte de sus mandatos y de sus leyes!. Quién se atreve a burlarse de su imperio, que dará testado al margen y en el más general de los ridículos.  No es posible contrariarla ni el el más íntimo de sus detalles. "Sutanita lleva un sombrero que daba risa". "El cubilete de don mengano es del año uno". "Don fulano se carga una levita de la Nueva Granada". Y una simple anotación de estas le pone al individuo o a la individua una nota de ridículo que le cuesta trabajo quitarse de encima. No hay quien , a sabiendas de lo que le va a pasar , se atreva a situarse fuera de la moda. 

Muchos y muchas preferirían una desnudez en sus propias carnes y no una prenda de vestir reñida con la moda.

     Entre mujeres, un traje pasado de moda llama tanto la atención como uno acabado de llegar. Quiero decir que la que vaya por la calle demodé excitará tanto la curiosidad de sus congéneres como la que acabe de salir de los retretes de madame Richard.

http://vestidosdefolklorica.blogspot.com
/2009/05/locos-anos-20.html
     Entre los señores hombres la moda es más duradera y menos exigente. Se limita a partir el saco por la espalda o a cerrarlo, a entallar el sobretodo o a dejarlo holgado y a ponerle al sacolevita dos botones hoy y tres botones mañana. Ahora llega una innovación a los pantalones: angostos de abajo y anchos de arriba. Cosa que en verdad no vale. La anchura o la angostura no influye en nada. Los que importa es tenerlos bien puestos a toda hora. Que no se caigan en ningún trance y que sean siempre interpretes fieles de la máxima imperativa del filosofo romano que decía: 

"Sean cuales fueran las circunstancias que sobre ti pasaren, sean las que llamadas adversas o de las que llamamos prosperas, mantente siempre erguido de tal modo, que al menos se pueda decir de ti que eres un hombre"

     Y consten que esta máxima de Sémeca no implica que no haya en este mundo mujeres de " muchos pantalones", con las cuales no quiero yo enredos de ningún género. ¿Mujeres calientes? ¡El desmendruge! Así como los malos poetas nos disgustan de la poesía, así las mujeres de tranco nos disgustan de lo femenino.

     Y volviendo a alto de la moda, ella sigue su itinerario sin que nadie le ponga obstáculos ni le pida pasaportes ni le registre el equipaje.  Es duela y soberana de las voluntades y le rinden tributos millones de esclavos que se las dan de libres.

     Pero, tirana y todo, tiene encantos por todos los puntos cardinales . Sin ella, el mundo sería de una insufrible cursilería y caería en la más lamentable de las monotonías. Ella es una consecuencia de la ley de renovación que rige en los demonios del espíritu y en los campos de la metería. Hay que renovarse vistiendo todos los días el mismo traje.

http://www.cultura10.com/la-moda-de-los-anos-20/

    

La moda del día tiene, entre otras, el encanto siguiente: la falda alta que les da a las mujeres cierto aspecto de juventud y de niñez. Juventud a las que ya van entrando en la vejentud y niñez a las trasmontan la rosada colina de los veinte.

     Falda alta, medias trasparentes y ventarrón en la esquina de Touchel... ahí tiene ustedes la moda de Paría en todo su apogeo.

Cromos, 16 de junio de 1916

DIRÉ MÁS...

LA MODA EN BLANCO Y NEGRO. AÑOS 20



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