El destacado de la semana...


El periodista Valerio Grato nos narra las caras de la morfina en la sociedad de sus ojos, al parecer aceptó todas las heroínas, desde Juana de Arco, hasta la Pola Salvarriera...


Por Carlos Arturo Soto (Valerio Grato)

El vicio fatal de la morfina, en todas sus formas químicas, está haciendo estragos en Bogotá. Muchos elementos de la juventud actual--- una juventud despreocupada  holgazana y bohemia hasta lo absurdo----, parece que se han matriculado definitivamente en el templo de los "paraísos artificiales". Algunos psicólogos les he oído decir : "esta inclinación se debe a la falta de trabajo, en multitud de casos, a hondos y complicados fenómenos de herencia". 

perso.wanadoo.es 
Sea como fuere, el hecho es que entre nosotros la estadística de los morfinómanos nos señala ya cifras que producen espanto. El culto de la morfina tiene apóstoles numerosos, adeptos ciegos y fanáticos. Pero no vayáis a creer que el vicio o la influencia  de esa droga solo tiene su imperio entre los hombres entre muchos jóvenes cuyos pasos principian a iniciarse sobre los caminos del mundo. También hay mujeres que aman con fanatismo la mentirosa ilusión que brinda los "paraísos artificiales", pálidas y ocultas sacerdotisas de este culto macabro y terrible.  Solo que ellas, las débiles e infortunadas viciosas, son enemigas de exhibirse a plena luz y de figurar como morfinómanas descaradas. Ellas se guardan para que en lo posible sus "dulces y largos sueños" pasen disimulados y desapersividos...

La generalidad de los hombres que se intoxican a diario, gusta de cultivar el vicio ante los ojos del público. Yo conozco muchos aficionados que no solo exhiben sus estragos  físicos, sino que hasta con orgullos muy natural en ellos,  muy hijo de su pobre y alucinado cerebro , le muestra a todo el mundo la jeringuilla fatal, como quien señala el retrato de una mujer hermosa...

Me dicen que ahora las autoridades suelen sancionar fuertemente el expendido de la morfina y de otros narcóticos peligrosos, pero también me aseguran que hay farmaceutas morfinómanos, y que estos, a pesar de todas las prohibiciones del caso, les facilitan las drogas a sus hermanos en el vicio. Dentro del templo de los "paraísos artificiales", dentro de este culto macabro y repugnante, existe una hermandad muy cordial, una especie de masonería cuyos secretos son difíciles de descubrir a primera vista.


abelgalois.wordpress.com
Hace algunas tardes, estando yo en un restaurante tomándome  una taza de café, se me acercó un joven de semblante muy pálido  y con la mirada vaga y febril. Ocupó un asiento a mi lado, y desde las primeras palabras que cruzamos, comprendí que estaba bajo los efectos de la droga y del alcohol. Muy afectuoso, muy expansivo, ofreciéndome mil cosas, sacó de pronto una papelera del bolsillo, y me dijo:

-----Supongo que usted, como literato, también le ha de gustar...¿Quiere usted absorber un poquito de "heroína"?
Yo acabo de tomar...

----Mil gracias---le respondí. Le agradezco su amable invitación, y le advierto a usted, que acepto todas las heroínas, desde Juana de Arco, hasta la Pola Salvarriera,  menos la suya...

El joven, desconcertado, guardó su trágica papeleta y se alejó tambaleando  Entre la multitud bulliciosas del café, se perdió como un fantasma, ¡se fue con su veneno y con su pobre juventud desplazad!.


El Gráfico , 7  de febrero  de 1925


Comentarios

Entradas populares de este blog

EL DESTACADO DE LA SEMANA...

Un literato en la barra

El nadaísta Elmo Valencia...